domingo, 7 de febrero de 2010

LO QUE EL DILUVIO NOS DEJO




Manuel Dammert es un reconocido líder de la vieja nueva izquierda peruana. Fundador del PCR y de Izquierda Unida, fue diputado de la nación y es acucioso investigador de los temas de descentralización. Aqui compartimos un último artículo suyo aparecido en "Poder Ciudadano", de absoluta vigencia en estos días.



LOS DILUVIOS Y LA CRISIS EN EL MACRO SUR PERUANO SON UN DESAFIO ESTRUCTURAL DE LA NACION


Escribe: Manuel Dammert Ego Aguirre

Las lluvias en el Sur, en Cusco, Puno, Apurímac, Huancavelica, han puesto en evidencia uno de los desafíos de nuestra construcción nacional. La colonialidad en la gestión del territorio, que se expresa también en la crisis estructural del sur andino. Lo que es un agudo periodo de lluvias, que significa agua fundamental para el ciclo de vida, se transforma en desastre por las características de algunas de las obras humanas construidas. Y todavía algunos quieren acentuar este modelo de colonialidad territorial, para pescar en aguas turbulentas en sus negocios privados.

En Cusco abundan estos afanes de la colonialidad territorial. Plantean acentuar el sobre uso turístico de Machupicchu, escondiendo y cambiado el obligatorio actual Plan Maestro 2005-2015 del Santuario Histórico ( hasta ahora el INC, el Gobierno, no difunden el Plan Maestro en las respectivas paginas Web oficiales), para dar pase al arribo en helicópteros, mas desorden y caos urbano en Aguas Calientes, mayor numero de visitantes. Formulan propuestas para cambiar el puente inca de Ollantaytambo por estructuras metálicas, sin construir la solución efectiva urbana de la vía de evitamiento que afiance la ciudad inca viviente. Mantienen el aislamiento de La Convención, con soluciones parches ante los problemas del actual sistema del Tren, sin atender la solución estructural de la vía intermodal carretera-ferroviaria, para conectarla con los mercados nacionales y mundiales, al tiempo que afianzan el Santuario de Machupicchu.

Señalan como casi nulo, solo el 04 % dice el Presidente, del impacto en una agricultura afectada, dejando de lado la necesidad de propiciar la cosecha de agua, revitalizar las andenerías y consolidar la cadena productiva de camélidos y artesanías, medidas claves para afirmar la población alto andina como guardines de territorios en peligro. Descuidan la gravedad del impacto en las ciudades y viviendas, que con el proceso de metropolización del Cusco y aglomeraciones urbanas, acentúan la vulnerabilidad hasta el borde de desastres previsibles, no solo en sus centros históricos y monumentos sino en la trama misma de la vida urbana.

No es solo el Cusco. Todo el macrosur esta afectado. Las lluvias actuales han hecho evidente lo alertado desde hace tiempo. El modelo de desarrollo centralista de colonialidad territorial solo lleva a la postración de la macro región sur peruana, y la condena a los vaivenes de desastre en desastre en la obra construida mientras algunos aprovechan el uso irracional de sus riquezas. Sobre este tema crucial, abrimos un amplio debate, pues se requiere formular una Estrategia de Gestión Sostenible del Territorio Macrosur Peruano.

Ejemplos positivos también se han manifestado en medio de las lluvias actuales. La ciudad Inca de Machupicchu, construida en la cumbre, tiene sistemas de drenaje para enfrentar lluvias como las que asolan en diluvios el sur peruano. Los sistemas de andenerías, labrados en las laderas de las montañas de los valles interandinos, siguen firmes como alternativa de ampliación de suelo agrícola y formas de riego en pisos ecológicos complementarios. La sabiduría de la civilización andina y el esfuerzo sostenido de los habitantes del sur andino, tienen logros aportes fundamentales para los usos de agua, la agricultura, las ciudades, las infraestructuras. La razón colonial pisoteo estos avances y hasta ahora estamos sufriendo las consecuencias, con los continuos desastres de obras construidas en forma ajena al territorio y la nación pluricultural.

Es necesario cohesionar esfuerzos para responder a la crisis, con una Estrategia Macro Regional de Gestión Territorial Sostenible del Territorio. Es un desafío de la Nación, que parece no entender el Gobierno de García, que mantiene y acentúa la misma ineptitud con la que hizo frente al terremoto en Pisco e Ica. Es la hora que desde el sur autonómico descentralista, se formulen las exigencias, reflexiones y propuestas al respecto.

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