martes, 24 de noviembre de 2009

Los Costos del Paro Regional de Apurímac


Van diez días de paro regional y la protesta socio política ya pasa la factura de diversas formas.

En principio, lo que se podría venir, de escalar más el conflicto, es el riesgo para la seguridad de las personas y esperemos, no suceda, la pérdida de vidas (si ya no ocurrió), aspecto que no tiene precio.

El paro iniciado el pasado 11 de noviembre ha ocasionado el cierre de hospitales, colegios y otras entidades públicas que ya generan altos costos sociales para población. La suspensión de clases en una región donde el déficit en horas lectivas ya es un problema, agudiza la situación escolar, pues es casi seguro que ni siquiera se lograría igualar el promedio de horas de clase del año pasado (unas 950 horas). Los servicios de salud, paralizados casi en su totalidad, ocasionan también altos costos para una población donde el acceso a los servicios de salud y cobertura es de las menores del país (según el IDH la esperanza de vida al nacer de un apurimeño es de 65 años, frente a 72 años nacional) 1/.

El otro costo es el político. En Apurímac la construcción de consensos en sí mismo ya es un problema. Establecer una cultura de diálogo y entendimiento entre los múltiples actores de la región es un proceso de largo aliento, especialmente cuando el panorama institucional es complicado. Esto tiene su reflejo en el ánimo de la población, que al parecer ha perdido la confianza en sus instituciones. En este escenario político la figura que se debilita (nuevamente) es la del Presidente del Gobierno Regional. Esta institución ya venida a menos por sucesos de años anteriores, nuevamente está en el ojo de la tormenta. Preocupa, no la persona, sino la institución y lo que representa.

¿Seguimos cometiendo los errores históricos de elegir al equivocado? El debate ya se debe estar procesando como producto de este paro, pues no es el sujeto solamente, son el sistema y las instituciones.

En este escenario de débil gobernabilidad siempre hay sitio para los oportunistas políticos y los violentistas. Para muchos es “difícil” tomar el camino de consensos y aportar a objetivos comunes, pues los réditos políticos no son inmediatos. Es mejor para estos líderes apelar solamente a la breve ruta de la protesta violenta, que enarbola banderas de lucha de reivindicación chauvinista y antisistema. Aún cuando ello enfrente a pueblos que deben caminar hermanados.

La situación es muy complicada. Por un lado se tiene a un fatuo presidente regional que persiste en su actitud prepotente, que no es capaz de encarar con humildad una situación de la que él es culpable en gran parte. A veces un gesto de modestia es suficiente. Por otro lado se tiene a un frente de oposición difuso, que ya ha cambiado la agenda de negociación. Ya pasa de la demanda de cambio en el presupuesto a pedir la vacancia presidencial. Cabe dejar una pregunta para la psicología: ¿no hay también en ellos prepotencia y egocentrismo?.

De otro lado, el costo que muy poco se menciona es el económico. Se estima que el presupuesto en conflicto es de 60 millones de soles, que en teoría deberían haber sido distribuidos para cada provincia. El producto bruto interno (PBI a precios corrientes) de la región es de 1,261.15 millones de nuevos soles (cifras INEI 2006), de los cuales 824.87 millones de soles corresponden a los rubros de manufactura, construcción, comercio, transportes, restaurantes y hoteles, servicios gubernamentales y otros servicios.

El paro regional ha afectado sobre todo los servicios mencionados, paralizándolos casi totalmente. Quiere decir que diariamente la capacidad económica de producción de dichos sectores se vio afectado en 2.3 millones de soles, que multiplicado por diez días de paro regional (hasta ahora), se habría afectado el PBI regional en 22.3 millones de Soles. Es decir se ha dejado de producir el 40% del presupuesto por el que se pelea, que se refleja en la perdida de ingresos. Si sumamos a ello el costo directo del paro como la movilización de población y de policías y su manutención. Así como el costo de las secuelas post paro, como la necesidad de reparar la propiedad pública y privada dañada, es posible que estemos pasando el monto en disputa (60 millones). Si nos centramos solo en una mirada económica, los costos han sido mayores que los beneficios.

El paro es la expresión de un sistema democrático en permanente evolución, y dentro de ello es redimible la movilización social como expresión de descontento y participación; pues sí hay derecho a la protesta e indignación. De hecho, las grandes reformas se han hecho gracias a la lucha popular, y en el crecimiento de las sociedades a veces son necesarias las crisis. Pero cuando esta lucha va quitando piso a la razón y cede el paso a la intransigencia, el desorden e intolerancia, lo que se pudo obtener como beneficio, solo dejará elevados costos en la sociedad.

Finalmente me pregunto, qué estarán pensando aquellos que alguna vez lucharon por la descentralización y la regionalización y exigieron más autonomía para las regiones. ¿Esto es un producto de la descentralización? Lamentablemente aún no hemos encontrado la capacidad de solucionar con diálogo inteligente nuestros propios problemas. Visto así, y de no establecer un antes y un después de este paro, solo queda decir, ¡hasta el próximo paro!


"El Greco"
1/ IDH, Índice de Desarrollo Humano. Forma de medición empleada por el PNUD para evaluar el avance de los países respecto a alcanzar sus metas de desarrollo humano.

domingo, 22 de noviembre de 2009

HAGAMOS QUE PANDORA CIERRE EL COFRE


Cuenta la mitología que Pandora no solo era bella sino muy curiosa. Prometeo había ya birlado el fuego de los dioses, y Zeus, molesto quiso darles una lección a los mortales que siempre les dure. Con la ayuda de sus pares fabricó a nuestra dama, haciéndola irresistible. El buenazo de Prometeo se enamoró de ella y la hizo su esposa. Pero lo que traía, además, era la famosa caja portadora de todos los males destinado para la humanidad. Un día abrió el cofre y todos los males escaparon por todo el planeta jodiendo la vida de los desventurados mortales.

Misma Pandora colectiva, un grupo variopinto de dirigentes sociales y políticos ha emprendido una cruzada, electoralmente bien calculada, para darle cauce a un ánimo existente en algunos sectores de la sociedad apurimeña. Animo contestatario, pero diverso, legítimo pero a veces contradictorio y poco informado de la relación entre medios y fines.

Nuestra Pandora abancaina, premunida de un adminículo parecido al cofre de la mitología, en una jugada que por fin le ligó -después de varios intentos-, aprovecho muy bien errores garrafales del gobierno regional para sumar a todos los que podían encajar en el paro indefinido.

Curiosa e irresponsable, Pandora quiso entonces abrir el cofre siempre atesorado de la protesta social, de alguna manera segura respecto a que así como la abriría, podía cerrarla.

Lamentablemente, al abrir la caja, salieron además de las airadas manifestaciones ante una nueva postergación, de justa indignación por la actitud de soberbia y alejamiento de las autoridades, de emociones retenidas por años de desidia y centralismo estatal. Pero junto con estas, también emergieron atavismos que enfrentan cultural y socialmente viejas enemistades entre algunas provincias.

Pero lo más peligroso de esta fuga está en que junto con lo anterior también escaparon intereses nada santos, radicalismos que se saben propios de signos totalitarios y destructivos, que ya se conocieron en otros tiempos, de los cuales todavía guardamos secuelas y conflictos que seguimos procesando.

Estas son las verdades que algunos no quieren reconocer, y que implica develar claramente para saber con meridiana claridad, quienes se juegan por hacer oposición democrática, aun con actitudes camorristas, y quienes por el contrario, quieren demoler la insegura democracia que intentamos construir.

Porque la democracia puede ser todavía incipiente e insuficiente para obtener resultados que garanticen la representación de intereses plurales, pero con todo es la que mejor se acerca a la posibilidad del buen gobierno.

Sin embargo, la caja de Pandora sigue abierta, es tarea de todos cerrarla, pero antes permitir que también del fondo emerja la esperanza, que nos traiga la posibilidad de diálogo y entendimiento, y que oriente la protesta social no para traerse abajo el Estado, sino para democratizarlo. No para echar presidentes regionales sino para fortalecer los contrapesos políticos que puedan balancear el poder político que poseen las autoridades, no sólo regionales.

Es hora que hagamos que nuestra Pandora dirigencial asuma su grave travesura, guarde el cofre de la protesta y de ser posible arroje las llaves para evitar que se aprovechen de ella quienes son partidarios de la irresponsabilidad social, y que junto con las autoridades desprovistas de toda tentación absolutista, realicen una autocrítica valiente que marque el inicio del camino, siempre difícil, para realizar un quehacer político renovado e institucional.

"EL DERECHO ES LA RAZÓN DE SER DE LA POLÍTICA". Escribe: Carlos Marc Meléndez.


Por su sencillez y pertinencia reproducimos este buen artículo que sorprende por romper la generalidad de los análisis político-legales leídos al respecto de una de los supuestos de la crisis regional.


A PROPÓSITO DEL ARTÍCULO 30 DE LA LEY 27867 Y DE LA VACANCIA DEL
PRESIDENTE DEL GOBIERNO REGIONAL


Escrito por Carlos Marc Meléndez
EL CHASKI, Friday, 20 de November de 2009


Como el cargo del Presidente del Gobierno Regional, por expreso mandato legal, es irrenunciable, la única manera mediante las cual un Presidente de Gobierno Regional, puede dejar el cargo, es: 1. a través de la declaratoria de vacancia que efectúa el Consejo Regional, 2. a través de la revocatoria correspondiente, que gestionan los ciudadanos—No hay otra forma. Veremos al final el llamado tema de la "destitución".
Las causales de vacancia del Presidente, Vice - Presidente, y Consejeros, están establecidas en el Art, 30° de la Ley 27867, Ley Orgánica de Gobiernos Regionales. Estas causales, son 5; y, son: 1-Fallecimiento—2—Incapacidad física o mental permanente debidamente acreditada por el Organismo competente y declarada por el Consejo Regional.—3.—Condena consentida o ejecutoriada por delito doloso con pena privativa de la libertad—4—Dejar de residir de manera injustificada hasta un máximo de 180 días en la región o por un término igual al máximo permitido por ley, para hacer uso de licencia.— 5.—Inasistencia injustificada al Consejo Regional, tres (3) sesiones consecutivas o cuatro (4) alternadas durante un año.— Esta última causal es aplicable únicamente a los Consejeros Regionales, debido a la modificatoria introducida por la Ley 29053, publicada el 26 de junio del 2,007.
Las causales de vacancia son números clausus. Nacen por la voluntad de Ley, y no emergen de la voluntad de cualquier ciudadano o colectivo de ciudadanos. El que sean números clausus, significa, que sólo el número de las causas de vacancia que tipifica la ley, pueden ser invocadas para obtener la declaración de vacancia del Presidente del Gobierno Regional; otras no. La solicitud de vacancia invocando alguna causal no prevista en Ley, consecuentemente, no debería tener éxito. Así las cosas, resulta de fácil entendimiento asumir que: 1.- El fallecimiento de una persona, se acredita con el Acta de Defunción; y por la declaración de muerte presunta establecida en sentencia judicial firme. De modo que al no existir la persona, deberá ser reemplazada por otra, de acuerdo al cargo que ostenta y de acuerdo a Ley. Tras este supuesto, puede ocupar el cargo el Vice-Presidente. Esta causal de vacancia no requiere ser aprobada por mayoría calificada del Consejo Regional. 2.- Que, la incapacidad física o mental, que surge como consecuencia de una incapacidad orgánica o funcional, adquirida o congénita, como podría ser una paraplejia de extremidades, o como consecuencia de alguna lesión que provoque algún daño irreversible a la capacidad de entendimiento o discernimiento, y que le impide a la persona, conservar la capacidad o aptitud para desempeñar regularmente la función o el cargo, también debe ser acreditada con el certificado médico expedido por algún Centro Hospitalario del Estado, (Organismo Público Competente) y declarada por el Consejo Regional, ambos actos, deben certificar la incapacidad del funcionario para seguir ejerciendo el cargo. 3.-La condena consentida o ejecutoriada por delito doloso con pena privativa de la libertad, causal que requiere, una sentencia penal finito, irrecurrible; esto es, con voluntad y conciencia del Presidente de lesionar un bien jurídico tutelado por el derecho penal. Si el delito en cuestión, es culposo, no procede la causal. Esta causal, de otro lado, no exige necesariamente, condena efectiva. Basta la pena privativa de la libertad, la que puede ser suspendida en sus efectos (condena condicional) o con prisión efectiva. 4.-La cuarta causal, referida a la ausencia del lugar de residencia dentro de la demarcación territorial que corresponde al Gobierno Regional, se acredita con el certificado de la autoridad correspondiente sobre el cambio de domicilio de la autoridad regional. 5.-La quinta causal referida a la inasistencia injustificada a la sesiones del Consejo Regional, hasta antes de la Ley 29053, publicada el 26 de junio del 2,007, se justificaba esta causal como extendible al Presidente y al Vicepresidente, debido a que antes de esa fecha ambas autoridades formaban parte del Gobierno Regional; sin embargo, con la vigencia de la Ley 29053, solo se aplica esta causal a los miembros del Consejo Regional.
De modo que para vacar a un Presidente de Gobierno Regional, sólo se pueden imputar 4 causales: 1-Fallecimiento de su persona 2.- Incapacidad física o mental 3.- Condena consentida o ejecutoriada por delito doloso con pena privativa de la libertad 4.-Dejar de residir en el territorio de la región, por el plazo que exige la Ley. Cualquier esfuerzo por vacar a un Presidente por causal distinta es un esfuerzo destinado al fracaso.
Es pertinente hacer notar que una cosa es el procedimiento de la vacancia del Presidente del Gobierno Regional por la causal establecida en Ley, y otra cosa es el procedimiento de la revocatoria.
En el primer caso, es necesario imputar una causal especifica, y una vez acreditada al interior de en sumario proceso administrativo, que se debe desarrollar con las garantías mínimas del contradictorio (derecho de defensa del Presidente) debe ser el Consejo Regional, quien aprueba esta vacancia. En el segundo caso, no se exige causal y son los ciudadanos la que la ponen en marcha ante la autoridad electoral competente.
Son requisitos para solicitarla vacancia ante el Jurado Nacional de Elecciones: 1.-Solicitud dirigida al Presidente del JNE. 2.-Pago de la tasa judicial correspondiente. 3.-Copia certificada del Acta de sesión del Consejo Regional que acuerda la vacancia. 4.-Anexar el medio de prueba con la que se acredita la causal. 5.-Dictar Resolución que declara consentido el acuerdo de la vacancia. La vacancia del Presidente exige ser declarada por el Consejo Regional, dando observancia al debido proceso y el respeto al ejercicio del derecho de defensa, por dos tercios del número legal de sus miembros.
La "destitución" por la "infracción a la constitución", es un tema no previsto en Ley. Nos parece en el fondo, pensando en la buena intención de sus propugnadores, una propuesta de causal. Una propuesta de modificación o enmienda a la Ley. Es interesante el tema. Sin embargo, hay que recordar que la "destitución" es una sanción disciplinaria para un servidor o funcionario público que forma parte de la carrera administrativa pública, (art. 155 del D.S. 005 - 90 - PCM y art 26 Dec. Legislativo 276) situación jurídica en la que no se encuentran las autoridades electas por confianza política originaría, como son los Presidentes de los Gobiernos Regionales. Inventar esa causal, al margen del Congreso de la República, es meterse en harina de otro costal, y hacer evidente que no se comprende bien, la naturaleza del empleo público. La pregunta pertinente, es saber si cuando el Presidente del Gobierno Regional de Apurimac, expide una Resolución Ejecutiva Regional, aprobando el Presupuesto Regional -como dicen que ¡o ha hecho-, al margen del Presupuesto Participativo, tarea que le compete al Consejo Regional, y usurpa funciones, ese acto define la causal de incapacidad "mental" por desconocimiento de sus funciones, o si estamos frente a una conducta típica, antijurídica y culpable, que debe, en todo caso, motivar una denuncia penal, pero no una vacancia. Dependiendo de la respuesta a esta última pregunta, finalmente, deberíamos, indagar si estamos obrando bien, en la forma como pretendemos desaforar al Presidente, después de todo, la política es al derecho como la matemática a la física. O mejor dicho, el derecho, es la razón de ser de la política, cuando se ejerce bien el poder, sea de aquel formalmente constituido o del que nace de la movilización espontánea del pueblo. Los dirigentes, sin lugar a dudas, necesitan con urgencia de un buen par de abogados administrativistas y laboralistas, públicos, para no dar puntadas sin hilos.

REBELION CIUDADANA EN LOS ANDES (I) Escribe: HUGO ROJAS

Siempre polémico, Hugo Rojas realiza un ejercicio de antropología política para analizar la potencialidad de la protesta social, advertirnos que la descentralización puede ser socavada por un mal uso del poder y sobre sus efectos en el presupuesto participativo 2010. (1)

Desde Apurímac
No obstante el acuerdo concensuado del Consejo Regional de Apurímac de garantizar la construcción del Hospital de Andahuaylas y de garantizar el Presupuesto Participativo Regional 2010, ascendente a 132 millones de Nuevos Soles, efectuado en la localidad de Curahuasi, el pueblo quechua no ha levantado la huelga indefinida, que se inició hace 10 días. Quieren al Presidente Regional, David Salazar Morote, fuera del cargo.

El renacer de la protesta social
No es una lucha por salarios, alguna reivindicación laboral, social, sectorial, una obra o un proyecto, como en tiempos pasados: es una rebeldía social, masiva, unitaria, total contra la gestión gubernamental - estatal de la región Apurímac, sorprendiendo a “tiros y troyanos” por su amplitud social y territorial, su envergadura política, su espontaneidad programática y el carácter ordenado, disciplinado y pacifico de la lucha, salvo algunas pequeñas y aisladas expresiones de violencia. Los más antiguos dicen que es la lucha más impresionante de las últimas décadas. Renace y se fortalece la protesta social, luego de los aciagos años de violencia política que destruyó el andamiaje social construido en los sesenta y setenta, liquidando toda una generación de dirigentes y luchadores del campesinado y la clase media rural y urbana, frenado así, las posibilidades que estas clases insurgentes post reforma agraria pudieran consolidar una nueva clase dirigente y gobernante que sustituyera a la vieja casta dominada por terratenientes y gamonales y tomar las riendas de su destino para construir una sociedad regional basada en la justicia social, la inter culturalidad y la democracia.
Sacudiéndose del temor, la apatía y la dispersión, miles y miles de ciudadanos abanquinos, de nacimiento y corazón, dejaron el escritorio, el kiosco, el puesto de mercado, la tienda y sus taxis, para movilizarse todos los días, mañana, tarde y noche, por las calles de esta primaveral ciudad. Días después se han ido sumando pobladores, líderes y autoridades de Aymaraes, Antabamba, Cotabambas y Grau, con sus clásicas banderolas, consignas de combate y cánticos tradicionales, como la Waylía antabambina. No hay tránsito vehicular. Sólo hombres, mujeres y jóvenes que, sin maldición alguna, caminan de un lugar a otro, de un extremo a otro extremo de la ciudad para asistir a las marchas, coordinar, conversar, comentar los acontecimientos, y aprovisionarse de algo de alimentos y medicinas. No hay violencia en las calles. El ciudadano, la ciudadana camina con libertad como lo hace el policía, luego de las movilizaciones. Hay algo de sentimiento de temor, es cierto, pero cunde la libertad.
Pero, la lucha no es en un solo lado del territorio. La querida ciudad de Andahuaylas ha amanecido paralizada en defensa de la construcción del hospital, como consecuencia del avivamiento de viejas rencillas provincianas en todo Apurímac, enraizada en nuestra historia cultural, alimentada en todos los tiempos por viejos caudillismos que vivieron de la pelea entre hermanos para gozar del poder, el atorrante prestigio social y otras banalidades terrenas.

Socavando la descentralización
La descentralización llegó tarde, pero llegó como una estrategia central, no para hacer cualquier cosa con ella, sino para construir un nuevo estado, una nueva sociedad, una nueva manera de hacer política y que se expresara esos cambios en una nueva cultura de “todas las sangres”. Las luchas sociales la están poniendo a prueba: avanza o retrocede. Las luchas de Abancay están demostrando, con la claridad de las aguas cristalinas que bajan de los andes, el uso incorrecto, superficial, unilateral de la descentralización: no se gobierna a base de la planificación concertada ni se profundiza y enriquece el presupuesto participativo. Se le usa para el discurso y de adorno legal que exige el estado central. La participación ciudadana es la más afectada y, por consiguiente, se desdibuja la gran posibilidad de desarrollar la democracia como modelo de gobierno y cultura ciudadana.

El presupuesto participativo en el laberinto de la burocracia oficial
El Presupuesto Participativo 2010 de la región Apurímac partió de los 78 millones del año anterior. El MEF oficialmente lo estableció en 46 y más adelante lo confirma en 78. El laberinto burocrático no ha logrado esclarecer como aparece los 60 millones adicionales: se dice que el MEF coloca el adicional con nombre propio (el hospital de Andahuaylas); otra versión es que el MEF ofrece un adicional para proyectos de prioridad nacional en salud con expediente técnico y la otra versión es que el MEF incrementó el presupuesto regional, al igual que a los gobiernos regionales de Huancavelica y Ayacucho, atendiendo las recomendaciones de la Mesa de Diálogo de Pueblos Andinos. En cualquiera de las tres versiones hay una pregunta que no ha sido respondida ¿Quién colocó la construcción del Hospital de Andahuaylas, por fuera del acuerdo del PP? Es sencillo: no pudo ser el MEF, por que no le corresponde; tuvo que ser el gobierno regional; más directamente el presidente regional o con su conocimiento y aprobación. La ausencia de responsabilidad y transparencia, en el marco de la implementación del PP, ha ocasionado la protesta social enfrentando al Presidente Regional ya no sólo por el uso unilateral y personalista del adicional, sino pidiendo su salida de la presidencia del gobierno regional.

Las buenas intenciones no ayudan
Para variar, un congresista de apellido León, expuso en el Consejo Regional de ayer que “venía autorizado por el Presidente del Congreso y el Presidente del Consejo de Ministros a informar de la voluntad del gobierno de poner otros 30 millones de nuevos soles para las “provincias altas”; es decir, para Grau, Aimaraes, Antabamba y Cotabambas. Y ¿Abancay? ¿Cómo puede entender el ciudadano de a pie el manejo de los recursos del Estado? Menos mal que un consejero puso el pare: no más división de Apurímac, no más enfrentamiento entre hermanos.
Estos hechos, al margen de las buenas intenciones de autoridades y funcionarios, muestran que no se dan cuenta o no quieren darse cuenta que van cercando, debilitando y ahogando la descentralización, restringiéndola a la simple transferencia de dinero, sin preocuparles la verdadera esencia de la descentralización: una estrategia para la transformación democrática de nuestras localidades, regiones y el país en su conjunto.
A estas alturas de terminar el artículo, sigue la represión policial a la protesta social por las calles de la ciudad, que sin duda tensarán más las relaciones de la sociedad con el estado endurecerán las posiciones de un lado y del otro. Es indispensable la intervención de las autoridades nacionales y dirigentes de las organizaciones para ayudar a conjurar una situación que puede ser fatal sino se acude con oportunidad para proteger la ya débil salud de la gobernabilidad de esta región y del país.


Hugo Rojas Senisse
DNI 07860032


(1) El artículo pareciera por su primera parte, haber sido escrito el día viernes, antes del pandemonium, aun cuando en el párrafo final se habla de que "sigue la represión policial¨.
La pintura es Pachakuti. En defensa del agua, de Alejandro Alvárez. Reproducida sólo con propósito de difusión.

viernes, 20 de noviembre de 2009

LOS RESPONSABLES DEBEN RENUNCIAR


QUIEN SIEMBRA VIENTOS COSECHA TEMPESTADES.
Y sucedió lo que se veía venir.
Los enfrentamientos con los resultados esperados estallaron con toda la violencia embalsada.
Luego del Consejo Regional realizado en Curahuasi con acuerdos ambiguos pero acuerdos al final, los que abordaron el tema central en cuestión: la inequidad presupuestaria, parecía que las aguas volvían a su nivel. Sin embargo, nada de esto ocurrió. Los rostros ya estaban pintados de los colores de la guerra. Si la designación de un nuevo Presidente Regional, ahora sabemos, sirvió para contentar a las masas movilizadas, el compas de espera para un desatar el enfrentamiento no daría para más. Luego de calma chicha se desató el vendaval que amenaza ahora con una tempestad que puede tener un luctuoso epílogo. A todo esto los principales responsables se han mantenido dentro de su terca exigencia por la salida de Salazar Morote. Los sucesos aun confusos, de todos modos evidencian la intención del sector más radicalizado de seguir en su propósito maximalista de lograrlo, a toda costa. La inevitabilidad del conflicto abierto por la intención de tomar la sede del gobierno regional funcionó casi como causa-efecto. Ahora las consecuencias aparecen en toda su magnitud: De momento 22 heridos que pudieran incrementarse en las horas siguientes. Pero nos preguntamos, ¿de estas víctimas de la confrontación quien responde? Es acaso la Policía Nacional, el Presidente Salazar, los consejeros regional y demás autoridades?, o son también responsables los líderes del comité de lucha, los dirigentes sindicales, y el propio Vicepresidente que asumió un encargo imposible?.

En estas horas de prueba para Apurímac es momento de asumir todos nuestra cuota de responsabilidad. Responsables somos todas y todos: Los anteriomente mencionados, las instuciones que no atinaron a diseñar una estrategia para detener esta espiral violentista, nosotros los ciudadanos que miramos las cosas a distancia, pero que no asumimos un papel activo para prevenir y detener la vorágine que ahora lamentamos. Este es un momento de reflexión, pero también de acción inmediata. Primero para detener el despliegue innecesario de violencia, de donde venga. Las instituciones de defensa legal deben actuar inmediatamente para evitar se violen derechos fundamentales, la Policía debe actuar de acuerdo a los procedimientos que le son autorizados sin cometer excesos, pero también es una exigencia de que los dirigentes implicados en la protesta social puedan controlar a sus seguidores, en la obligación de detener a sectores de la población que están encorajinados y que no miden muchas veces las consecuencias de sus actos y pueden incurrir en mayor violencia. Es también obligación de las instituciones de la sociedad civil el salir al frente para proponer acciones encaminadas a reestablecer, y en serio, el diálogo como única medida para neutralizar al radicalismo, que felizmente sabemos es minoritario, pero que busca producir un vacío de poder y profundizar la ingobernabilidad, y exigir a todos los involucrados en las decisiones a sentarse a concertar dejando de lado toda soberbia.
Este despliegue por la paz y el cese de la violencia es urgente, requerimos una tregua que permita ganar el tiempo para intentar reabsorver las fuerzas centrífugas de la sociedad apurimeña, donde las autoridades regionales están llamadas a poner toda su atención, buscando una salida política a la crisis, que pasa por proponer de manera efectiva a todos los sectores una plataforma para devolver la estabilidad política de la región y evitar lo que a todas luces puede producirse en las horas siguientes: la declaratoria de un estado de emergencia que pondrá en marcha una maquinaría para reinstalar la ley y el orden, pero con el enorme costo político de renunciar a la oportunidad de que los apurimeños tenemos para resolver solos, y sin tutelas, nuestras diferencias.
Para esto, señores del gobierno y de la oposición, señores de las instituciones que forman parte de la sociedad apurimeña, requerimos renunciar: A nuestros intereses personales o de grupo, a nuestras ambiciones políticas y otras tal vez inconfesables.
También a nuestro inmovilismo y aparente neutralidad.
Requerimos renunciar a todo esto que nos ha llevado al enfrentamiento y a lo que esta contribuyendo a mostrar que Apurímac es un territorio ingobernable, una sociedad inviable, sin futuro ni esperanza, y porque debemos estar convencidos que el desarrollo y la democracia no se construyen con muertos, como única salida al momento álgido que estamos viviendo. Ahora!.
Mañana será tarde.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Marco Gamarra: “Estamos en una situación bastante crítica”


Ex alcalde provincial de Abancay, Marco Gamarra Samanéz, opina sobre la situación de ingobernabilidad que se vive en Apurimac después de 8 días de paro y de protestas contra el presidente regional.
Entrevista: Christian Reynoso
Miércoles, 18 de noviembre de 2009

¿Cuál es la situación que se vive en Abancay tras las protestas contra el presidente regional?

Estamos en una situación bastante crítica, por cuanto las organizaciones, los colegios profesionales, los agentes de desarrollo, han manifestado su adhesión a la medida de lucha. Inicialmente tenían una posición distante pero ahora, de acuerdo a los comunicados que he podido escuchar, se han aunado a la protesta. Esta medida que empezó en Abancay ahora se ha extendido al resto de las provincias, a excepción de Andahuaylas y Chincheros. Las acciones de bloqueo se han radicalizado afectando a las actividades y al tránsito vehicular.

Se acusa al presidente regional David Salazar de favorecer a la provincia de Andahuaylas con mayor presupuesto, no obstante es para la construcción de un hospital que ciertamente hace falta en esta provincia. ¿Qué opina?

Lo que sucede es que hay una percepción de arbitrariedad y autoritarismo en el sentido de favorecer a una provincia, en desmedro de una distribución equitativa de los presupuestos de la región, a pesar de que esto podría ser bien justificado porque un hospital es un hospital, la importancia nadie se la va a quitar. Sin embargo, es el hecho mismo de que haya sido una decisión unilateral arbitraria y no haya sido consultada.
Se ha hablado de que no se han respetado los acuerdos del presupuesto participativo. En todo caso, cómo ha sido el funcionamiento de este proceso.En principio me parece muy interesante que en la protesta de Abancay se está reivindicando el presupuesto participativo, que es un espacio de ejercicio democrático de asignación y distribución presupuestal. En la plataforma de lucha se exige el reconocimiento del acta y la distribución del total del presupuesto -132 millones de soles- asignado al gobierno regional para el año 2010. En el presupuesto participativo no estuvo previsto que el 70% del presupuesto sea destinado a Andahuaylas?No, para nada, sólo correspondía el 17%. Lo que ha sucedido es que originalmente el techo presupuestal para el próximo año era de 78 millones de soles, sin embargo hubo un incremento promedio de 61 millones con nombre propio para el hospital que fueron sumados al presupuesto regional. Entonces eso no es percibido adecuadamente.

¿Es este el único punto de la agenda de la protesta?

Fundamentalmente este es el tema central pero sobre ello ya se puede observar un poco de orgullo político, por decirlo de alguna manera, ya que el problema ha trascendido ahora al pedido de destitución o vacancia del presidente regional por asumir una posición inequitativa y autoritaria. Así, ahora el problema va por dos puntos concretos: La redistribución y el respeto de los porcentajes de distribución del presupuesto regional y la vacancia o renuncia del presidente regional.
En un medio nacional ha salido la noticia de que el presidente regional ya habría sido vacado y que incluso el vicepresidente ya habría asumido la presidencia.Es un tema complicado. En Abancay y el resto de provincias, a excepción de Andahuaylas y Chincheros, prácticamente se ha deslegitimado el reconocimiento de la autoridad de David Salazar e incluso muchos de los trabajadores y funcionarios del gobierno regional. Por otro lado, desde el punto de vista legal no se ha desarrollado el procedimiento que la ley establece para reconocer al vicepresidente como nueva autoridad.
Para el día de hoy se espera una movilización en Andahuaylas porque hay el rumor de que ya no se concretará la construcción del hospital. Incluso se teme un enfrentamiento entre las poblaciones de ambas provincias.Es un rumor que no debería ser tan cierto ya que el presupuesto estaría garantizado por lo menos para la ejecución el próximo año no obstante que todavía tendría que pasar por todo el proceso administrativo que implica un licitación de la magnitud que requiere la construcción de un hospital. Ahora, desde mi posición como ciudadano y ex autoridad, estoy planteando que se genere un espacio social en el que empecemos a reconstruir el diálogo sobre la base de la firma de un pacto social, de lo contrario esto podría terminar peor.

¿Cómo ha sido la actuación del gobierno nacional y de otras instituciones como por ejemplo la Defensoría del Pueblo? ¿Han intervenido en el objetivo de solucionar el problema?

La verdad no he percibido ninguna actuación contundente de las instituciones tutelares. La Defensoría del Pueblo inmediatamente hubiera convocado a las partes para empezar un proceso de negociación, pero no lo ha hecho. Otras instituciones tampoco han intervenido, ni siquiera la propia Iglesia, ni el gobierno nacional. En un comunicado el Premier Velásquez Quesquén dijo que este era un problema regional y que debía resolverse internamente, lavándose las manos. Eso nos da una lectura, que nuestra institucionalidad es precaria, frágil y está muy debilitada con una ausencia de liderazgo. Nadie asume las cosas, al punto de que, toda la responsabilidad y la vida y seguridad de mucha gente está en función de dos o tres dirigentes que ni siquiera argumentan con claridad una plataforma contundente de lucha y que seguramente están más preocupados por ganar protagonismo en vista de las próximas elecciones.

¿A qué organización pertenecen estos tres dirigentes?

Son del Frente de Defensa de Apurímac que no es una organización legitimada ni sólida que integre a bases, que esté legalmente constituida. Sólo tiene nombre y su capacidad de convocatoria está en movilizar en torno a un hecho muy concreto.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

NO SEÑOR (VICE) PRESIDENTE



PENSÁBAMOS QUE ACTUARÍA CON MUCHA MAYOR SENSATEZ POLÍTICA. Nos parecía que además de honrado inspiraba confianza. Nos equivocamos, pero no sabemos si ha caído en cuenta que todavía es usted Vicepresidente juramentado y en ejercicio, aún cuando se ha impuesto una autoridad que sabe perfectamente que no tiene ningún viso de legalidad.

No pretexte que esta designación ha sido recibida en olor a multitud, usted bien sabe a quienes representan muchos de los ahora dirigentes de esta protesta social y también tiene sus dudas acerca de que si este experimento funcione.

Es también cierto Señor (Vice) Presidente que ni siquiera puede argumentar que esta asumiendo simbólicamente esta imposición en respuesta a un rol histórico al cual fue llamado, en remedo al gesto que demandó Haya de la Torre cuando ante el discutible triunfo electoral de Sánchez Cerro en 1931 reclamara para sí el puesto de Presidente moral del Perú.

Se sabe bien que las presiones recibidas y el oportunismo de su entorno lo ha envalentonado para convertirse en el adalid de una lucha que puede desbordarse. Desde ahora es también responsable de lo que suceda, tanto o más de lo que ahora se cuestiona a Salazar Morote.

Pero hoy es tarde para enmendarse. Ha entregado en bandeja la pieza del rompecabezas que sus compañeros de ruta esperaban cuando le exigieron aceptar esta aporía. Se ha convertido en el tonto útil de una minoría activa y beligerante, que con irresponsabilidad sigue en su escalada polarizando socialmente la región.

Para fines prácticos es usted el ariete simbólico con el cual sus amigos pretenderán tirar abajo el portón del gobierno legal para instaurar una parodia de “democracia popular”. Las consecuencias serán de lamentar, y ojala suceda algo que evite la tragedia.

Si pretendió sumar fuerzas para asegurar su futuro electoral se equivocó redondamente. Ha dilapidado en pocas horas su capital político. Sabemos de sus pretensiones que son totalmente legítimas, pero todo se acabó, los demócratas a carta cabal le enrostraran en las urnas que al gobierno regional no se llega por la ventana o tomándolo por asalto.

Si criticamos la soberbia de Salazar Morote en la conducción casi personalizada del Gobierno, no menos podemos dejar de criticar que usted es también cómplice de la debacle de esta gestión, porque lo que ahora ha evidenciado con su juramentación en una plaza pública y “a nombre del pueblo” y en contra de la tiranía del aún Presidente, es su propia incapacidad para liderar una solución política que pudo haberse tramitado en el marco institucional del propio gobierno regional. Y eso usted lo sabe.

Sus diferencias con David Salazar es un asunto harto conocido, pero usted tal vez aguardo este momento para marcar sus distancias, sin temor en incurrir hasta en una felonía, no por su deslealtad con Salazar Morote, sino con el propio pueblo apurimeño, y sus propios paisanos aymarinos, a los cuales no les ha dicho toda la verdad.

Si, lo afirmamos, porque si acusó de mentiroso a su colega Presidente, usted también se ha sumado a la larga cadena de mentiras, pues no le ha dicho al pueblo, que supuestamente le ha confiado esta triste misión, que es lo que usted cree en realidad de todo esto.

Porque usted sabe muy bien que el camino para hallar las soluciones que esperan no es este, no lo fue ni lo será, que este es un callejón sin salida cuya resultante será una nueva frustración de los apurimeños, y será ese propio pueblo que lo ha entronizado quien al final lo llamará de traidor y mentiroso.

Pues el fracaso será el final de toda esta rabia contenida que encontró una válvula de escape en esta paralización. Fracaso y tragedia pueden sin embargo encontrarse, pues el signo trágico de esta situación se empieza a sentir en aires abanquinos, donde el ánimo de enfrentamiento fraticida ha sido ya atizado desde algunos sectores del cual es ahora presidente.

No terminamos esta disquisición con el consabido “La historia juzgará”. Será suficiente con que usted pueda reflexionar y tomar alguna acción que al menos lo concilie con su propia conciencia.

Por todo lo anterior, su responsabilidad es doble, por no haber respondido a la confianza electoral que lo llevo al mandato que todavía le corresponde, y por haber cedido a la tentación de ser llamado, aunque sea espuriamente, Presidente de Apurímac.


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